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El cerebro adolescente: por qué actúan así y cómo conectar con ellos

  • Foto del escritor: Maria Martinez
    Maria Martinez
  • 23 abr
  • 1 min de lectura

Si alguna vez has mirado a tu hijo adolescente y has pensado “no lo entiendo”, hay algo importante que debes saber: no es que algo vaya mal. Es que su cerebro está literalmente en obras.

La neurociencia lleva décadas documentándolo: el cerebro adolescente no termina de madurar hasta los 25 años. La última zona en completarse es justo la que más necesitamos para tomar decisiones, controlar impulsos y gestionar emociones: el córtex prefrontal.

Lo que ocurre dentro de su cabeza

Mientras ese córtex madura, el cerebro adolescente funciona principalmente desde la amígdala, el centro emocional. Esto explica por qué sus reacciones les parecen completamente proporcionales a ellos aunque a nosotros nos resulten desorbitadas. Para su cerebro, en ese momento, lo son.

Añade un sistema de recompensa hiperactivado — que los hace especialmente sensibles a la gratificación inmediata y a la opinión de sus iguales — y empiezas a entender por qué la pandilla importa más que tu opinión, y por qué los fines de semana de repente son una cuestión de vida o muerte.

Cómo conectar con ellos

El error más común es intentar razonar cuando están en plena tormenta emocional. En ese momento su cerebro no puede acceder a la parte racional. Primero hay que calmar, luego hablar.

  1. Primero regúlate tú. Tu sistema nervioso regula el suyo.

  2. Curiosidad antes que corrección. Pregunta antes de opinar. Eso abre, no cierra.

  3. Presencia sin agenda. Los adolescentes hablan cuando estamos ahí, sin presión.

Entender por qué actúan así no significa justificarlo todo. Significa tener el mapa antes de emprender el camino.
 
 
 

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